martes, 31 de julio de 2012

PEUGEOT EN CHILE (1959 - 2004)


Cinco décadas ininterrumpidas cumple la marca francesa en el país. Cinco décadas en que ha dejado su huella en distintas épocas en Chile entregando lo que mejor sabe hacer: ofrecer automóviles de calidad y que han quedado en el ADN automotriz de los chilenos. Para entender la historia de Peugeot en Chile, primero es importante conocer algunos detalles sobre la historia general del automóvil en el país. En un principio, a fines del siglo XIX y principios del XX, la gran mayoría de los autos que circulaba por las principales ciudades chilenas era de origen norteamericano. Estos eran traídos por las familias más acaudaladas de la época, que importaban vía marítima por el Océano Pacífico directamente desde Estados Unidos modelos Ford y Chevrolet. De Europa, en cambio, eran muy pocos los vehículos que llegaban, principalmente por la dificultad que significaba pasar por el Estrecho de Magallanes o el Canal de Panamá. Aun así, es posible encontrar en Chile algunos modelos Peugeot de esa época como el 153, el 202 y 203, los que eran traídos directamente por familias con algún tipo de relación con Francia o el Viejo Continente en general. Pero esa situación cambió a mediados del siglo pasado. El gobierno de Jorge Alessandri promulgó una ley que regulaba las importaciones de autos –aludiendo la escasez de dólares en el país y la consiguiente devaluación de la moneda nacional–, aplicándoles impuestos muy altos. Junto con eso, indujo, como parte de su política económica, la producción de la industria nacional de automóviles con integración de partes y piezas locales. Esas industrias fueron localizadas en lugares estratégicos del país, respondiendo a dos motivaciones: poblarlos y recibir partes y piezas de otros países que en ese entonces ya tenían una industria local bastante desarrollada. Con esta nueva política, la ciudad más beneficiada fue Arica, que además de ser zona franca, tenía la necesidad de ser poblada al ser tierra fronteriza. De esta manera, se convirtió en el centro de la industria automotriz chilena, llegando a haber más de 19 armadurías de vehículos de diferentes marcas. Pero no fue la única industria que llegó a ese lugar, también se crearon armadurías de televisión, de línea blanca y otros productos.

El aterrizaje en Chile

Fue en ese contexto que Peugeot llegó al país en 1959, instalándose en la ciudad nortina con la Sociedad Industrial Constructora de Vehículos (SICA) y en Santiago, con Comercial Automotores San Cristóbal. El primer vehículo en comercializarse masivamente fue el 203, al que le siguió el 403 en sedán y pick up, y el emblemático 404, modelo diseñado por Pininfarina, presentado en el Salón del Automóvil de París de 1959 y que fue furor en Europa. De esta forma, en 1962 ya se estaba fabricando masivamente autos Peugeot, con partes y piezas traídas principalmente de Europa y otras que se fabricaban en Chile, todo como parte de la política de desarrollar una industria metalmecánica chilena del gobierno de la época. Junto con esto, los autos de procedencia americana, que habían dominado la escena nacional a principios de siglo, empezaron a desaparecer del mercado, y poco a poco Peugeot se comenzó a posicionar como una de las marcas líderes del sector. En la década del ´70, una nueva determinación política afectó la industria local: se determinó reestructurar las industrias terminales que existían en el país, creando un Estatuto Automotriz con el fin de legislar la producción de automóviles, imponer integración nacional, asignar terminales de segmentos y poner fin a otras armaduría. De esta manera, el gobierno llamó a una licitación pública que limitaba la producción automotriz sólo a algunas marcas de automóviles por segmento, ya sea de vehículos pequeños, medianos y grandes. Como resultado de este proceso, el 28 de agosto de 1973, se aprobó legalmente la empresa mixta Corfo-Citroën para ensamblar automóviles pequeños; como automóvil mediano se eligió a Renault y Fiat y para grandes, a Peugeot. Fue en ese período que la empresa francesa decide construir, en sociedad con Renault (48% de la propiedad), en la ciudad de Los Andes una moderna planta industrial bajo el rótulo de “Automotores Franco Chilena S.A.”, la cual, al ser filial, se hizo bajo los conceptos europeos y en un terreno de 160 mil m2. Al mismo tiempo, la planta en Arica dejó de funcionar. En la nueva fábrica la marca francesa empezó a trabajar con fuerza. Primero siguió produciendo el emblemático 404, al que le siguieron otros modelos como 504 y su versión pick up y la exitosa 505 station familiar. En 1976 cierra la Comercial Automotores San Cristóbal y Peugeot decide crear una filial en Chile bajo el nombre Peugeot Chile Ltda., que dos años más tarde pasa a ser S.A. En 1979 se produjo en Chile una importante variación en la política económica, estimulando la masificación de las importaciones de vehículos. Esta reforma, que responde a una política de apertura económica con el exterior y una progresiva baja de aranceles, se tradujo en un abundante flujo de recursos crediticios hacia el país. En ese contexto, Chile vivió un verdadero boom de crecimiento automotriz, cuyo volumen alcanzó niveles absolutamente inusuales en toda su historia. Bajo esta nueva reglamentación, que ya no limitaba la producción por segmento, Peugeot Chile se abocó a construir vehículos más pequeños como el 305, el 306 y el 205, un auto que marcó la historia de Peugeot en el mundo, al punto que se le llamó “el número sagrado”, ya que llegó en un momento (1983) muy difícil para la industria automotriz y fue el auto más vendido en Europa en ese momento. Posteriormente, se bajaron los aranceles a los autos importados, por lo que Peugeot cambió su política y empezó a importar vehículos, destinando la manufactura nacional a la exportación de autos a países que necesitaban un segmento de vehículos, como México, Ecuador, Venezuela y Colombia, a donde llegaron modelos 405, 406, 306 y el exitoso 206 a partir de 1997. En 1992 Peugeot le compra su parte de la planta de Los Andes a Renault, y en 1996 arma su auto número 100.000, año que coincide con la inauguración de la Casa Matriz de Peugeot Chile en Huechuraba. Finalmente, en 2004 se termina la producción de automóviles en territorio nacional.

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